Es un método de limpieza en dos pasos: primero un aceite desmaquillante, que elimina el maquillaje, el protector solar, el exceso de sebo y las impurezas grasas, y después un gel limpiador, que completa la limpieza.
Qué es la doble limpieza y por qué funciona
La doble limpieza consiste en limpiar la piel cada noche en dos pasos: primero con un aceite desmaquillante, que elimina el maquillaje, el protector solar, el exceso de sebo y las impurezas grasas, y después con un gel limpiador, que completa la limpieza. ¿Es necesaria? Sí, y cada vez la recomiendan más porque es la mejor manera de eliminar también la contaminación que se deposita sobre la piel durante el día.
Llevo 20 años escribiendo sobre belleza y, por eso, cuando creé Skinroutine, mi marca española de cosmética de farmacia, la doble limpieza fue el primer paso de la rutina.
Los farmacéuticos y dermatólogos con los que hablo me lo aseguran: la doble limpieza es la clave si queremos eliminar el máximo posible de residuos al final del día. Funciona porque sobre la piel se acumulan sustancias con características fisicoquímicas distintas, y cada una necesita un limpiador diferente.
El primer paso es el aceite. La limpieza con aceites disuelve los compuestos de maquillajes y cremas a una profundidad diferente de la que alcanza un limpiador en gel. Además, nutre y tiene un efecto emoliente en pieles dañadas o deshidratadas.
El segundo paso es el gel, que se encarga del resto de componentes hidrófilos y lipófilos, completa la limpieza y la hace más eficaz.
¿Es necesaria la doble limpieza?
Llevamos años hablando de los efectos de la radiación ultravioleta sobre la piel. Pero estoy convencida de que en los próximos años de lo que vamos a hablar es de la contaminación.
Los dermatólogos me aseguran que los estudios han visto que sus efectos se suman a los de la radiación solar: contaminación y sol juntos son peores para la piel que el sol solo o la contaminación sola. En las grandes ciudades contaminadas, la radiación tiene un efecto oxidativo bastante importante sobre la piel.
Hasta ahora hemos insistido muchísimo en la fotoprotección, en aplicar antioxidantes como la vitamina C y la niacinamida, y en reparar la piel por la noche con retinol. Pero no hablamos tanto de cómo la contaminación ambiental, con todas esas micropartículas y nanopartículas, se deposita sobre nuestra piel.
¿La mejor manera de paliar sus efectos? La limpieza. Farmacéuticos y dermatólogos me lo repiten siempre: la doble limpieza cada noche es fundamental.
Cómo hacer la doble limpieza paso a paso
Paso 1: el aceite desmaquillante. Aplícalo con las manos secas directamente sobre el rostro seco. Masajéalo suavemente para que disuelva el maquillaje, el protector solar, el exceso de sebo y las impurezas grasas, y después emulsiónalo con agua.
Paso 2: el gel limpiador. A continuación, lávate la cara con el gel limpiador para completar la limpieza y retirar lo que queda.
Con la piel limpia, ya está lista para el resto de la rutina de noche.
Doble limpieza en verano: aún más necesaria
En verano, la doble limpieza cobra todavía más sentido. Usamos crema solar con más frecuencia, nos exponemos al cloro de la piscina y a la sal del mar, y solemos aplicar más productos cosméticos. Todo eso se queda sobre la piel y hay que retirarlo bien cada noche.
Mi doble limpieza con Skinroutine
En Skinroutine, la doble limpieza son los dos primeros productos de la rutina.
Paso 1: Aceite desmaquillante de Skinroutine. Está formulado con aceites vegetales de almendra, rosa mosqueta y albaricoque, entre otros, ricos en antioxidantes, ácidos grasos esenciales y vitamina E. Elimina eficazmente el maquillaje, el protector solar, el exceso de sebo y las impurezas lipofílicas. Lo aplico con las manos secas sobre el rostro seco, lo masajeo suavemente y lo emulsiono con agua.
Paso 2: Gel limpiador facial de Skinroutine. Tiene una textura ligera y está formulado con extractos botánicos calmantes e hidratantes de malva, caléndula y avena. Limpia con suavidad sin alterar el equilibrio natural de la piel, respeta la barrera cutánea y aporta una acción calmante y nutritiva. Es ideal para el uso diario: por la noche, como segundo paso tras el aceite, y también por la mañana.
Mi consejo
Proteger la piel por la mañana es importante, pero limpiarla bien por la noche lo es igual. Dos pasos, unos minutos y una piel libre de maquillaje, protector solar y contaminación, lista para descansar y repararse.